La pieza “@” trata en paralelo de dos mundos que no se tocan pero que provocan un dominio de nuestro estado de conciencia en una cultura cada vez más globalizada.
Este paralelo entre el colonialismo, por un lado, y la explotación del mundo digital, por el otro, se presenta en la obra mediante un diálogo entre dos personajes, “@” y “Bwa Boulé”, que finalmente revela tanto los límites como las futilidades específicas del sistema actual.
En la obra, @ es un personaje imaginado como metáfora de las víctimas del colonialismo.
De hecho, originalmente, la @ se utilizaba como símbolo de medida en determinadas culturas. Hoy en día, cada uno de nosotros lo reconoce exclusivamente como un símbolo del correo electrónico y, más en general, como un símbolo de la comunicación moderna. Lo redefinimos. Le hemos dado otra vida, otra identidad, la explotamos o sobreexplotamos para nuestros propios fines.
Ante la adaptación vital, ¿cómo vive y reacciona @?